
Este miércoles 11 de marzo asumió el gobierno de José Antonio Kast y en el Ministerio de Transportes es Louis de Grange quien tomará la posta del popular Juan Carlos Muñoz.
El ingeniero civil industrial de la Pontificia Universidad Católica de Chile, Louis de Grange Concha, tiene 52 años, es magíster en Economía del Transporte y doctor en Planificación de Sistemas de Transporte. Es independiente, sin afiliación partidista
Su vida académica registra cargos como director de la Escuela de Ingeniería Industrial de la Universidad Diego Portales (2011-2018) y decano de la Facultad de Ingeniería y Ciencias, en la misma casa de estudios. Además fue profesor en la Universidad Católica.
En la subsecretaría de Transportes estará por Martín Mackenna Rueda, ingeniero comercial y magister en derecho de la PUC, quien fue en 2019 secretario general de la Junta de Aeronáutica CIvil y anteriormente asesor del Ministerio de Transportes del gobierno de Sebastián Piñera.
En Conaset en tanto asumirá como secretario Ejecutivo, Alberto Escobar, con reconocida trayectoria en el mundo de la seguridad vial.
Louis de Grange y la polémica con el Cable Chino
El «cable chino» se refiere al controvertido proyecto de cable submarino de fibra óptica impulsado por la empresa china China Mobile International (o China Express), que buscaba conectar Hong Kong con Concón (Valparaíso). El proyecto generó una fuerte polémica durante el gobierno anterior porque involucró al entonces ministro Juan Carlos Muñoz, quien recibió sanciones de Estados Unidos (revocación de visa), lo que tensionó las relaciones diplomáticas y comerciales de Chile con China y EE.UU., sus dos principales socios comerciales.
El rol principal de Louis de Grange es enfrentarse directamente al proyecto ahora que asumió la cartera (que incluye las telecomunicaciones). Como nuevo titular, le corresponde analizar, revisar y decidir sobre su continuidad o modificación, recomponer la confianza dañada con China y Estados Unidos, y manejar la herencia del caso.
Durante el período de traspaso (antes del 11 de marzo), De Grange ya tuvo un rol activo en el debate público:
- Se enteró del proyecto por la prensa, como la mayoría de los chilenos (alrededor del 20 de febrero), y no fue informado en las reuniones bilaterales con el ministro saliente Juan Carlos Muñoz (la del 13 de febrero y posteriores). Criticó duramente esta falta de comunicación: “Yo me enteré como casi el 100% de los chilenos: por la prensa” (EMOL).
- Acusó al gobierno anterior de “maltratar la relación” con China y EE.UU.: “China y Estados Unidos son los dos principales socios comerciales de nuestro país. Y yo creo que el actual gobierno maltrató la relación con esos dos socios estratégicos”. Dijo que generó “desconfianzas” y que las bilaterales de traspaso fueron “por debajo de lo que esperábamos”, limitadas a una “exposición de las cosas que han hecho los últimos cuatro años” sin responder dudas concretas (LA TERCERA).
- Su gran desafío desde el 11 de marzo, según sus propias palabras, es “recomponer esa confianza con ambos socios estratégicos”. Eso implica un análisis técnico, diplomático y estratégico del cable submarino bajo su ministerio.
La pesada herencia de la Ley Uber
Louis de Grange enfrenta la Ley Uber (oficialmente Ley 21.553, o Ley de Empresas de Aplicaciones de Transporte – EAT) como una de sus prioridades inmediatas. Esta ley, promulgada en abril de 2023 tras casi una década de debate, busca regular plataformas como Uber, Cabify, Didi e InDrive (y también delivery en algunos aspectos), equiparándolas más al taxi tradicional.
El reglamento que la hace operativa fue aprobado por Contraloría en 2025, pero no se publicó antes del cambio de mando gracias a la presión directa de De Grange.
¿Qué exigía el reglamento original (del gobierno Boric)?
- Licencia profesional (clase A) para conductores.
- Vehículos con requisitos estrictos (cilindrada mínima, antigüedad máxima, etc.).
- Registro centralizado de conductores y vehículos (con una plataforma tecnológica que tuvo problemas de licitación y ejecución).
- Big data para monitoreo de operaciones.
- Congelamiento temporal del registro de conductores (por 18 meses en algunos casos).
De Grange y expertos críticos (incluyendo estudios de su equipo en la Oficina del Presidente Electo) advirtieron que esto generaría:
- Caída drástica de la oferta → hasta 85-90% menos vehículos disponibles (según sus estimaciones).
- Aumento fuerte de tarifas → precios más altos para usuarios.
- Desempleo masivo → decenas de miles de conductores fuera (más de 100 mil en el primer año, según análisis independientes).
- Tiempos de espera mayores y menor cobertura, afectando especialmente a regiones y usuarios de bajos ingresos.
¿Qué ha hecho y qué le toca hacer ahora?
- Solicitud exitosa de postergación (febrero-marzo 2026): En las reuniones bilaterales con el saliente ministro Juan Carlos Muñoz, De Grange pidió explícitamente no publicar el reglamento antes del 11 de marzo. El gobierno Boric accedió (anunciado el 9 de marzo de 2026), argumentando dar «certeza» y permitir ajustes. De Grange lo agradeció públicamente, llamándolo un «gesto necesario».
- Revisión y actualización del reglamento (prioridad número uno en sus primeros meses): Ahora le corresponde modificar el reglamento antes de publicarlo y activar la ley. Sus declaraciones indican que busca:
- Mantener seguridad para usuarios y conductores (evitar accidentes, fiscalización).
- Evitar impactos negativos en precios, tiempos de espera y cobertura.
- Proteger el empleo de conductores (evitar que la mayoría quede fuera por requisitos excesivos).
- «Nivelar la cancha» de forma equilibrada, sin castigar desproporcionadamente a las apps frente a los taxis tradicionales.
- Otros desafíos relacionados:
- Resolver problemas pendientes como la plataforma de registro (que falló en licitaciones previas).
- Coordinar con el MOP temas como taxis en aeropuertos (donde también hay informalidad).
- Manejar presiones de gremios de taxis (que quieren más restricciones) vs. plataformas y conductores independientes (que piden menos trabas).
En resumen, De Grange heredó una ley aprobada pero sin implementar, con un reglamento listo pero congelado por su propia intervención. Su tarea principal será redactar y publicar un reglamento modificado en los próximos meses, más flexible y pro-empleo/pro-usuario, para evitar una «crisis integral» en el transporte de pasajeros por apps. Esto es clave para su agenda de modernización normativa en el ministerio.
El paso de Loius De Grange por el Metro de Santiago
Louis de Grange tuvo un paso clave en la empresa estatal autónoma Metro de Santiago, primero como director en el primer gobierno de Sebastián Piñera (2012 – 2014) y luego como presidente del directorio (23 de abril de 2018) en el segundo gobierno del también inversionista. Su gestión se concentró en la expansión de la red y en enfrentar crisis mayores. Aquí te detallo el recorrido cronológico, con logros y las polémicas principales.
1. Como director de Metro S.A. (2012-2014)
- Fue nombrado miembro del directorio (consejero) en febrero de 2012, durante el primer gobierno de Sebastián Piñera. El presidente del directorio en ese entonces era Fernando Cañas.
- Era su primera incursión importante en el sector público. En paralelo seguía como académico (director de la Escuela de Ingeniería Industrial de la Universidad Diego Portales).
- No hay registros de polémicas específicas en este período. Su rol fue más de apoyo técnico y de preparación para proyectos de expansión. En 2014 dejó el cargo.
2. Como presidente del directorio de Metro S.A. (Abril 2018 – abril de 2022)
- En marzo de 2018 volvió a ingresar al directorio y, el 23 de abril de 2018, fue elegido presidente (sucedió a Rodrigo Azócar). Era la carta preferida de Piñera para liderar la expansión de líneas.
- Se mantuvo en el cargo durante todo el segundo gobierno de Piñera y los primeros meses de Gabriel Boric. Renunció el 25 de abril de 2022 vía Twitter, destacando “momentos históricos” y el “compromiso y coraje” de los equipos de Metro.
Logros destacados de su presidencia:
- Impulsó la expansión de la red: Fue fuerte partidario de la Línea 7 (26 km, 10 estaciones entre Renca y Vitacura, inversión de US$2.500 millones). La construcción se inició en febrero de 2022.
- Lideró la reconstrucción tras el estallido: Tras los daños masivos de 2019 (ver polémicas), logró recuperar el servicio. Pasó de un “diagnóstico catastrófico” a una operación funcional para millones de usuarios.
- Manejo de la pandemia COVID-19: A pesar de una caída brutal de pasajeros (menos del 10% en algunos días) y pérdidas de $265.488 millones en 2020, la empresa se recuperó. Al dejar el cargo, Metro quedó con finanzas sanas y preparada para nuevos desafíos (según su sucesor Guillermo Muñoz).
Su período como presidente coincidió con dos hechos de alto impacto que marcaron su gestión:
- Ataque con paquete bomba (9 de mayo de 2019) Un artefacto explosivo fue enviado a su domicilio en Las Condes. Carabineros lo desactivó a tiempo. El grupo ecoterrorista Individualistas Tendiendo a lo Salvaje (ITS) se adjudicó el ataque, argumentando daños ambientales por la construcción de la Línea 3. De Grange declaró públicamente: “Ningún acto de ninguna especie nos va a alejar de nuestro foco central que es mejorar la calidad de vida de millones de personas”. Fue un episodio que lo convirtió en víctima directa y generó cobertura nacional.
- Estallido social y evasión masiva (octubre de 2019) El origen del estallido estuvo ligado al alza de 30 pesos en la tarifa del Metro (anunciada bajo Piñera). Estudiantes llamaron a la “evasión masiva”, lo que derivó en vandalismo brutal: 77-80 estaciones afectadas (7 totalmente quemadas, 7 parcialmente), cierre total inédito de la red durante dos días y daños superiores a US$250 millones. De Grange fue muy enfático: “No es evasión, es violencia” (Twitter y entrevistas). Dijo que el diagnóstico era “catastrófico” y que tomarían “meses” volver a la normalidad. Este episodio lo puso en el centro de la crisis nacional, ya que el Metro fue uno de los símbolos más golpeados. Años después (2022), criticó duramente a un nuevo director que había alabado la evasión durante el estallido, diciendo que “genera un tremendo problema no solo a Metro, sino al transporte en general”.
No existen escándalos de corrupción o irregularidades financieras asociadas a su gestión; las críticas se centraron en el manejo de la crisis del estallido y en el contexto del alza de tarifas que la detonó.
En resumen, Louis de Grange pasó de un rol técnico como director (2012-2014) a liderar Metro en uno de los períodos más turbulentos de su historia (2018-2022). Su balance es mixto: gran capacidad técnica y de reconstrucción, pero marcado por la violencia y el ataque personal que enfrentó. Al asumir ahora como ministro de Transportes (2026), esa experiencia en la empresa estatal más visible de Chile es uno de sus principales activos.
Polémicas en Twitter
Los mayores debates tuiteros de Louis de Grange (@louisdegrange) se centran en temas de transporte público, especialmente Metro y buses.
Estas han surgido de sus declaraciones públicas, columnas y tuits directos, amplificados en X (Twitter) por el debate político y técnico en el país.
1. Polémica con el director de Metro Nicolás Valenzuela (2022) – la más “tuitera” directa
De Grange exigió la renuncia de Nicolás Valenzuela Levi (RD, nombrado por Boric) por tuits antiguos de 2019 donde llamaba a «: “»Evadir, no pagar, otra forma de luchar #EvasiónMasiva».
También criticó otro tuit donde Valenzuela acusaba de incendios en estaciones del 18-O. De Grange tuiteó directamente:
«Los tuits lo inhabilitan y lo razonable es que renuncie» dijo el ahora ministro, argumentando que nadie (menos un director) puede promover la evasión en el Metro.
El caso explotó en X con intercambios públicos, defensas del gobierno (Camila Vallejo, etc.) y reacciones masivas. Valenzuela borró los tuits y los llamó «descontextualizados», pero De Grange insistió en que no resisten análisis, incluso por Ley de sociedades anónimas.
“Metro es una empresa autónoma, el directorio es nombrado por los accionistas, pero tiene que operar como empresa autónoma. Es importante que los directores cumplan lo que establece la Ley de Sociedades Anónimas que rige a Metro“, aclaró De Grange.
FRASE CLAVE

Enfrentamiento con Busistas
¿Louis de Grange se enfrenta a los busistas o metristas?
Principalmente a los busistas. Como expresidente de Metro, ha defendido expansiones del sistema (Línea 7, Metro al Aeropuerto, licitaciones) y ha criticado fuertemente iniciativas como los buses de dos pisos en Santiago.
Al mismo tiempo ha criticado fuertemente la poca eficiencia del Sistema RED e innovaciones deficientes en el sistema.
Es visto en algunos círculos de redes sociales como un «odiador de micros».
Críticas a ciclovías
De Grange recibió críticas tras asegurar que no existe información respecto de flujos en ciclovías y «mucho menos una evaluación empírica del impacto sobre la congestión (sobre autos y buses) en el área intervenida».
En este sentido manifestó que «es fundamental disponer de antecedentes objetivos para definir adecuadamente el mejor uso del espacio público».
Entrevista realizada por Juan Vallejos Croquevielle
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